
Siempre fui una persona extremadamente sensible y curiosa, y tuve claro que quería dedicarme a acompañar a personas vulnerables y comprender cómo funciona la mente humana.
Dentro de mi proceso, repleto de mucho malestar físico, emocional y mental, acabé descubriéndome como una persona con una identidad rica y compleja que explica mi estar y sentir en este mundo: soy una persona neurodivergente, bisexual, no monógama, canaria y feminista interseccional, atravesada por muchas violencias, y también privilegios.
Y es desde este lugar vulnerable desde el que vivo y me ofrezco profesionalmente a través de la psicoterapia y demás servicios que ofrezco (detección de neurorivergencias, supervisión a otros profesionales y formaciones).
A pesar de que centré mis prácticas dentro de Psicología y Artemediación en la intervención con personas en riesgo de exclusión social por diversos motivos (neurodivergencias, migración, violencia de género, privación de libertad, etc), en 2010-2011 comencé mi andadura profesional como psicóloga infantil y de adolescentes, así como impartiendo talleres grupales, para finalmente darme cuenta de que el ámbito en el que me siento más cómoda es el acompañamiento en edad adulta.
Así, desde 2016 trabajo de forma autónoma, tanto presencialmente en Granada como en formato online.
Actualmente, me dedico tanto a los servicios que ofrezco, como a coordinar dos espacios que he creado: el equipo «La Madriguera», un equipo de profesionales neurodivergentes y con enfoque crítico e interseccional, y «La Madriguera Se Mueve», una suerte de «gimnasio» o escuela online enfocada a facilitar la práctica de actividad física y regulación corporal a personas neurodivergentes.