Autoexigencia y diálogo interno

Autoexigencia y diálogo interno

Cuando te pillas haciendo o sintiendo algo que te desagrada, que “no debería” ser, qué te cuentas?

Quizás, que eres un desastre? Que no te sabes controlar? Que como sigas así vas a acabar mal? Que tienes lo que te mereces?

Que ya “deberías” haber aprendido a hacerlo “mejor”? Que no deberías sentirte tan triste o enfadada? Que te odias o no te soportas cuando te pones así?💔

Y si ahora imaginas a una niña pequeña haciendo o sintiendo lo mismo? Le dirías lo mismo? La tratarías con la misma dureza y crueldad?

Porque yo no. A mí me sale una ternura y compasión infinita💙 cuando veo a una niña o a un animal sufriendo, y solo me salen palabras de calma y consuelo.

Y cómo es entonces que sabemos hacerlo cuando se trata de otros/as vulnerables, y no cuando se trata de nosotras mismas? Es que acaso no somos vulnerables también? Es que acaso creemos que recibir odio, asco y crueldad nos ayudará a ser más felices?

Hoy te recomiendo que busques una foto de cuando eras niña/o👦👶👧 y la tengas muy cerquita de tí, y cada vez que te pilles tratándote mal, la mires a los ojos (TE mires a los ojos), respires, aflojes la tensión que puedas, y te repitas lo mismo que le dirías a ella: “Tranquila, no te preocupes, se te pasará, estoy aquí…”. Al principio parecerá fingido, puede que no conectes con la emoción o te lo creas, pero necesitas encontrar tus propios recursos para calmarte y tratarte con más ternura y compasión 🖤

Las palabras que yo he encontrado que más me ayudan a calmarme son: “Tranquila, esto también pasará…”, “Me quedo tranquila con lo que he hecho?” y “Eres una más, ni la mejor ni la peor. Solo una más”

Cuáles son las tuyas? 👁️

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