Author: Estefania

GRANADA! Estrenamos taller! En tiempos en los que los ritmos de vida nos dificultan parar y escucharnos, estrenamos un espacio seguro de exploración en el que os invitamos a contactar con vuestro potencial de disfrute y autocuidado, a través de herramientas que nos faciliten hacer de nuestros cuerpos hogares amigables para la vida que merecemos.

Estrenamos el 2018 con un ciclo de formación en salud emocional y digestiva, combinando los mejores recursos que nos pueden aportar la Psicología y la Nutrición. En este caso, comenzamos con un curso enfocado principalmente a la ANSIEDAD, ese conjunto de síntomas molestos que acompañan cada...

Para las personas que no me conozcan, comienzo presentándome. Me llamo Estefanía Martel, soy Psicóloga Nutricional y Terapeuta Gestalt, y después de un largo y duro proceso de crecimiento personal en el que aún me encuentro inmersa, decidí dedicar mi vida a acompañar a otras...

Cada vez existe más conciencia acerca de cómo la alimentación puede ayudarnos a prevenir numerosas enfermedades y proporcionarnos, junto con un estilo de vida adecuado, mayores niveles de salud y satisfacción. Sin embargo, al agua, aún tratándose de nuestro nutriente esencial, sin el cual no podemos sobrevivir más de una semana, aún no se le otorga la importancia necesaria. Yo misma no se la di durante muchos años, hasta que comencé a informarme del impacto ambiental y sobre nuestra salud que posee consumir agua de mala calidad. Perdemos al menos 2,5L de agua al día a través de la orina, heces, sudor, piel y pulmones, lo cual se incrementa en climas cálidos o cuando se practica ejercicio físico intenso y prolongado, por lo que deberíamos consumir al menos 1,5-2L a través de agua pura, y otros 0,5-1L a través del agua que contienen los alimentos. Como os mostraré a lo largo de este artículo, consumir agua en cantidad y calidad suficiente resulta esencial para el desarrollo de numerosas funciones de nuestro organismo, e indispensable para gozar de una buena salud.
A menudo os hablo de la importancia de una buena alimentación e hidratación, de la práctica de actividad física, o del trabajo a nivel emocional, como elementos indispensables para gozar de una buena salud. Pero, (y esto es algo que realmente he aprendido y experimentado recientemente) no debemos subestimar el impacto potencialmente negativo que puede tener el estrés en nuestro organismo. Nuestro cuerpo necesita actividad y retos, sí, pero sufre si lo sometemos a una presión constante y superior a la que puede gestionar, y uno de los principales órganos que lo sufre es el intestino.

Para los que no sepan en qué consiste, el ayuno intermitente se basa en alternar los periodos de ingesta habituales, con periodos más o menos prolongados de tiempo en los que no se ingiere nada, salvo agua. Para que se considere ayuno intermitente deben pasar al menos entre 8 y 16h entre comidas.

Cada vez son más las personas que se preocupan ya no solo por lo que comen, sino por la calidad del agua que beben. Y no es para menos.

Yo misma, después de más de una década ocupándome de la calidad de lo que comía y ponía sobre mi piel, empezaba a percibir la incoherencia que suponía que, tratándose del 70% de nuestra composición corporal, así como de en torno al 80% de la de la sangre, no otorgara la importancia que merece el agua que consumo.

El agua cumple funciones indispensables en nuestro organismo, y asegurar su calidad resulta fundamental para todas las personas en general, pero más aún para las que padecen de trastornos digestivos y candidiasis, hormonales, o problemas con la piel.